Despertar
Debilidad.
La galaxia se ha vuelto débil.
Veo una galaxia nueva, un territorio distinto al que otrora fuese nuestro. ¿Nuestro?... La historia de raza Necrontyr debió haber sido una lección continua para todas las razas que viniesen después de nuestro sueño. Una lección y un recordatorio de la brevedad de sus reinados. Ahora nuestra historia no es más que mito y nuestra orgullosa raza ha sido transtornada. Necrones nos llaman las razas infantes que ahora pululan nuestro territorio. Se les dio un precioso regalo: tiempo; tiempo para saborear efímeramente esta galaxia y sus tesoros, pero el tiempo se terminó.
No somos los primeros en despertar y no seremos los últimos. Aunque fragmentada, nuestra raza es la legítima dueña de la galaxia. No despierto a tiempo, pero no despierto solo. Junto a mí se alzan incontables ejércitos de los que alguna vez fueron valerosos guerreros ahora reducidos a mentes apenas pensantes. El largo sueño no fue igual de grato para todos y el precio pagado por un regalo tan importante como el tiempo fue... alto para algunos. No me levanto de mi tumba solo, pero no me levanto con todos los que juramos volver. Nuestro antiguo faraón no conocerá nunca esta galaxia nueva, sus protocolos de reanimación fallidos y su mente perdida. Cae sobre mí la responsabilidad de su antiguo reino, tanto en territorios como en su gente, y la representación ante nuestros antiguos aliados: la dinastía Mephrit. Nuestro hogar vuelve a la vida, nuestros sirvientes mecánicos vuelven a operar, la energía vuelve a fluir en nuestras pirámides, nuestro pueblo vuelve a surgir. Seré yo el que lidere a nuestra gente a reclamar el regalo que obsequiamos a esta galaxia hace tanto; seré yo el que recupere nuestro tiempo.
Sé que otros se levantarán pronto y van llegando ya a nosotros información acerca de otros Faraones y sus pueblos adentrándose a la guerra con razas minúsculas y jóvenes. Noticias incluso de Él que nos regaló tiempo, Él que nos condenó... y nos salvó. Pero esas noticias tendrán que esperar. Un faraón debe tener limpio su hogar para recibir invitados en primer lugar. Y nuestro hogar está contaminado por estas... razas....
Yo Saek, Faraón de la dinastía Karnac y aliado de los Mephrit, reclamaré el tiempo que le regalamos a la galaxia. Empezamos nuestro sueño como señores de la galaxia y nos levantamos para reclamar este título una vez más. Despierto tarde, pero no despierto solo.
El tiempo se acabó.
WAAAAAAGH! Primera persona!
ResponderBorrar