Cobra Kruk - Batalla N° 1 - Azulinos Insolentes
Nada hacia notar
que detrás del ceño fruncido de Jorak Kreese había una actitud divertida al
escuchar el reporte de sus comandantes Johansen y Snel, al regresar derrotados
de una misión de reconocimiento en Ramasus Invictus. Es cierto no había nada de
divertido en la derrota en especial una tan apabullante, pero la satisfacción de
saber que el honor de Snel Slange había sido mancillado por estas pequeñas
criaturas azuladas era tan inmensa que hacia su mejor esfuerzo en no estallar
en carcajadas. Conocía a Snel hace un par de milenios, conocía su aptitud
perfecciones hacia el glorioso combate cuerpo a cuerpo, habiéndolo convertido
en un arte casi un placer de contemplar entre sus tropas y de ver el terror en
las caras de los enemigos al acercarse ese remolino de golpes, llamado Snel
Slange.
… habíamos avanzado
muy cerca de la posición enemiga – Johansen continuo el relato – cuando una
maquina humanoide del doble de nuestro tamaño llego volando y de una ráfaga de disparos
inhabilito al Rhino en que iba, logre escapar rápidamente antes que explote,
descargue la ira de mi martillo contra un grupo de ellos que había cerca, por
mi detrás estaba Snel, quien entabló combate contra la máquina que destruyo el
rhino.
¡Golpear Primero,
golpear fuerte!!! – interrumpió Snel con
un gripo – Me acerque a esa Maquina negra, pero mi hacha no le hizo nada, empezábamos
a intercambiar golpe uno contra el otro. Cuando escuche un par de golpes secos,
habían golpeado mi armadura, y eran 5 de estos insolentes, habían osado golpearme
por la espalda – podría verse la ira dibujada en su rostro una emoción en este
momento innecesaria, pero lógica dadas las circunstancias – ignore por un
segundo a la máquina y los golpes para destrozar sus pequeños cuerpos débiles,
pero estos huyeron, todos ellos, llegaron más maquinas …
¡Suficiente! – dijo Jorak – hemos llegado aquí siguiendo
las profecías de Moirae y ahora aparecen estas máquinas, que no estaban en
nuestros planes, pero talvez podríamos aprender algo de ellas, los datos que
hemos obtenido de la batalla no son suficiente para un análisis, consigan una
de esas máquinas para estudiarlas, tal vez sea la clave para llegar donde Ferrus.
Sí mi señor, Cobra Kruk nunca muere –
dijeron ambos en coro y se retiraron. Pero en la cabeza de Snel solo había un
pensamiento, destruir a esos pequeños insolentes, azules.
No hay likes aquí pero toma like
ResponderBorrar